Se celebra cada 25 años; El arzobispo, Ruy Rendón Leal, llamó a colocar a Dios en el centro de las cosas
Ivanova de los Reyes
A reorientar nuestra vida colocando en el centro a Dios y al prójimo para ser felices, fue el mensaje del arzobispo de Hermosillo, Ruy Rendón Leal, durante la celebración de la culminación del año jubilar en la primera misa dominical de 2026 en la Catedral Metropolitana.
Destacó que cuando se centra la vida en Dios y en las personas se encuentra la felicidad, porque esta no está en recibir sino en compartir.
“Acercándonos a Dios, a los hermanos, al prójimo, sobre todo, a las personas que sufren, nuestro corazón va a desbordar de alegría, de gozo y de una gran felicidad”, expresó.
Con la celebración de la culminación del año jubilar este inicio de año, al término de la eucaristía, se cerraron las puertas de la iglesia de manera simbólica.
Rendón Leal recordó que el Papa Francisco los convocó hace más de un año a vivir un año jubilar y cada 25 años, la iglesia celebra un año jubilar, un año santo, que fue el 2025, mismo que concluyó la Arquidiócesis de Hermosillo este domingo de la Epifanía del Señor.
“En enero del año pasado aquí en la arquidiócesis de Hermosillo inauguramos el año jubilar y hoy al celebrar la fiesta de la Epifanía del Señor en domingo, concluimos este tiempo de gracia” expresó.
“Hoy clausuramos en la arquidiócesis de Hermosillo este año de gracia, que nosotros hermanos y hermanas en esta misa de acción de gracias le pidamos a Dios nuestro Señor que nos siga acompañando”, subrayó el arzobispo.
Añadió que, el hecho de concluir el año jubilar no significa que Dios se va a olvidar de su pueblo o que no les va a conceder gracia abundante, la vida cristiana continúa, viviendo el pasado con gratitud, el presente con mucha responsabilidad y compromiso, y viendo hacia el futuro con mucho optimismo.
