Una serie de incidentes turbulentos marcaron el viaje de Finlandia a Francia de la reggaetonera mexicana Bellakath, quien relató a través de sus plataformas digitales los roces que sostuvo con la tripulación y otros usuarios. La intérprete, reconocida por su estilo directo, manifestó su descontento con la aerolínea Transavia tras enfrentar situaciones que calificó como malos tratos. Los problemas iniciaron previo al despegue, cuando el personal de seguridad aeroportuaria intentó retirarle sus artículos de belleza, inconveniente que logró subsanar antes de abordar junto a sus cinco acompañantes.
La tensión se trasladó al interior de la aeronave cuando dos pasajeras que viajaban detrás de la artista expresaron su molestia por el ruido de su teléfono móvil. Según la versión de la cantante, ella consumía contenido digital mientras el resto de los viajeros terminaba de acomodarse. “Yo estaba viendo TikToks, el avión ni arrancaba, la gente se estaba sentando… me puse a ver videos de Instagram, reels y todo, con un volumen normal”, explicó la intérprete. El conflicto escaló cuando una de las mujeres la tocó físicamente para pedirle que empleara auriculares, lo que provocó una reacción defensiva en la artista: “Me emperra que me toquen y me dice en inglés que si podía ponerme audífonos, pero me emputó la forma en que me lo dijo la perra, y dije ´no, I don’t have´”.
Ante la negativa, las pasajeras solicitaron el apoyo de una sobrecargo, cuya intervención fue percibida por la cantante como hostil y discriminatoria. Aunque inicialmente accedió a disminuir el sonido, Bellakath decidió subirlo nuevamente al notar que otros ruidos en la cabina no eran recriminados. “Neta, pésima aeromoza, terror de persona, me dice bien feo ‘sí, bájale’”, detalló con indignación. Su molestia hacia la trabajadora quedó plasmada en sus redes sociales con fuertes calificativos: “Si quieres tranquilidad, tienes que callar a todos, pinche estúpida naca, que Transavia te corra, por perra, estúpida y discriminatoria, que encuentres mi perfil y sepas que soy la Bellakath, hija de tu puta madre, perra aeromoza, estúpida naca”.
A pesar del temor de ser desalojada del avión tras observar a la azafata utilizar el teléfono de servicio, el vuelo prosiguió sin mayores contratiempos legales. Al respecto, la famosa justificó su temperamento asegurando que no permite que nadie la intimide, especialmente fuera de su país. “A lo mejor piensan que me pasa todo o que siempre estoy peleando, pero a México y al mundo le arde ver a una cabrona que no se deja como yo”, puntualizó, añadiendo además que “En este viaje, como que alguien me alza la voz, yo más (la alzo)… yo no me voy a dejar de nadie”.
La travesía concluyó en París con una última complicación: el extravío de una de sus maletas, lo que obligó a la familia a realizar gestiones adicionales en la terminal aérea. Sobre el trato recibido en el extranjero, la cantante opinó que “Siento que en otros países, cuando no entiendes algunas cosas en inglés u otro idioma, como que te quieren gritar y yo soy una perrita que no se deja, neta”. Finalmente, restó importancia a los inconvenientes asegurando que su prioridad es disfrutar su estancia, sentenciando que “a la v*rga, yo vine por un motivo y es tomarme fotos en París”.
