La organización ANTAC inició movilizaciones nacionales para exigir mayor seguridad y reducción de costos operativos, afectando la movilidad en 20 entidades.
A partir de las 07:00 horas, integrantes de la ANTAC y del Frente Nacional para el Rescate del Campo Mexicano tomaron casetas y puntos estratégicos en las principales vías del país. Los transportistas demandan el cumplimiento de acuerdos previos con el Gobierno federal y una estrategia eficaz contra la inseguridad en los trayectos. Las autopistas hacia la Ciudad de México y los corredores industriales del Bajío presentan los cierres más severos.
La movilización de la ANTAC coincide con el regreso de vacacionistas, lo que ha intensificado el caos vial en rutas como la México–Querétaro y el Arco Norte. Aunque en algunos puntos se permite el paso intermitente, la duración del paro se mantiene como indefinida supeditada al avance de las negociaciones. Autoridades recomiendan utilizar rutas alternas ante la parálisis que afecta también a cruces fronterizos y al comercio internacional.
El impacto económico de este bloqueo nacional es considerable, ya que detiene el flujo de mercancías esenciales y productos agrícolas hacia los centros de consumo. Los líderes del movimiento sostienen que la falta de respuestas concretas por parte de la administración federal los ha obligado a tomar estas medidas extremas. La situación se mantiene en desarrollo mientras las mesas de diálogo intentan establecer compromisos que permitan liberar las vías de comunicación.
Para los automovilistas atrapados en las zonas de conflicto, la espera ha superado las cinco horas en tramos críticos del Estado de México y Jalisco. Se espera que durante la tarde se defina si la protesta se extiende a una jornada completa o si se logran acuerdos parciales por región. La vigilancia por parte de la Guardia Nacional se mantiene presente en los puntos de mayor tensión para evitar incidentes mayores entre manifestantes y usuarios.

