Ante las recientes imputaciones difundidas por la Fiscalía Federal del Distrito Sur de Nueva York, el mandatario de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, manifestó su postura de total negativa a través de sus canales oficiales. El ejecutivo estatal calificó los señalamientos como una agresión que trasciende su figura individual para alcanzar al proyecto político de la Cuarta Transformación y a sus dirigentes principales. En un mensaje dirigido a la opinión pública, el gobernador sostuvo firmemente: “Rechazo categórica y absolutamente las imputaciones formuladas en mi contra por la Fiscalía Federal del Distrito Sur de Nueva York, ya que carecen de veracidad y fundamento alguno. Y así se demostrará, con toda contundencia, en el momento oportuno”.
El líder sinaloense argumentó que esta situación forma parte de una táctica malintencionada que busca vulnerar el marco constitucional y la soberanía del país, principios que defendió como pilares fundamentales de su movimiento. Según sus declaraciones, los ataques recibidos pretenden desestabilizar el orden jurídico establecido, contraviniendo lo estipulado en la Carta Magna respecto a la autonomía nacional. Al respecto, el mandatario puntualizó que “este ataque no es únicamente a mi persona, sino al movimiento de la Cuarta Transformación, a sus emblemáticos liderazgos, y a las y los mexicanos que representamos esa causa”, reiterando que el sustento de las calumnias será desmentido con firmeza.
Finalmente, el funcionario envió un mensaje de seguridad a los habitantes del estado, apelando a la integridad y el valor de la ciudadanía para enfrentar lo que considera una campaña de desprestigio sin pruebas. Rocha Moya aseguró que las evidencias necesarias para invalidar los cargos serán presentadas en las instancias correspondientes para limpiar su imagen y la de su administración. Concluyó su pronunciamiento con un tono de convicción al afirmar que “A las y los sinaloenses les digo que, con el valor y la dignidad que nos caracterizan, demostraremos la falta de sustento de esta calumnia”, ratificando su compromiso de no negociar los ideales que representa su gestión.
