Será una final histórica ya que enfrentarán a Cruz Azul cuyo equipo lo derrotó en la temporada 1980-81 cuando se quedaron con el título
Agencias
Los Pumas hicieron el gol que necesitaban y se impusieron 1-0 a Pachuca (1-1 global) para llegar a la gran final del Clausura 2026. Beneficiados por el liderato en fase regular, los auriazules tendrán una nueva final luego de casi seis años.
El juego fue más cerrado de lo que esperaban los felinos, quienes venían de hacer y recibir seis anotaciones ante América en los cuartos de final, pero al final apareció una genialidad de Jordan Carrillo para lograr el milagro.
La noche se pintó auriazul con más de 46 mil aficionados que se presentaron en las gradas de estadio Olímpico Universitario para alentar a unos Pumas que sufrieron y que sin ganar ninguna de sus llaves, pero gracias al trabajo en fase regular, están en una nueva final de la Liga MX.
Desde el primer tiempo, los aficionados de Pumas lanzaron el grito discriminatorio cuando el portero Carlos Moreno despejaba, esto debido a que consideraron que hacía tiempo a favor del cuadro hidalguense.
El mediocampista mexicano de los auriazules Jordan Carrillo fue clave en esta eliminatoria como lo hizo ante América. El sinaloense hizo un golazo de tiro libre en el segundo tiempo para ganar el partido y empatar el marcador global, lo que les dio el pase a la final.
La pelota superó la barrera con sutileza, besó el poste y terminó dentro del arco. Lo que hasta entonces era preocupación se convirtió en euforia. El Olímpico Universitario estalló como si hubiera esperado años enteros para liberar esa emoción acumulada.
El defensor colombiano Álvaro Angulo, recibió un golpe fuerte en el segundo tiempo y pese a que salió en el carrito de emergencias, prefirió ser tratado en la línea de banda y regresó al encuentro para terminar el cotejo.
El jugador de los Pumas Ulises Rivatuvo sus primeros minutos en la campaña. El mexicano no jugaba desde el pasado 25 de octubre cuando lo hizo ante León. Rivas no había sido considerado por Efraín Juárez en el resto del torneo hasta ese momento.
Y ahora el destino les pone enfrente una historia que parecía guardada en blanco y negro. Pumas y Cruz Azul volverán a disputar una final más de cuatro décadas después. La herida de la temporada 1980-81, cuando los cementeros derrotaron a los felinos, reaparece inevitablemente. Aunque también vuelve a la memoria aquella final de 1978-79 en la que los universitarios les arrebataron el campeonato.
