Una intensa ola de calor afecta a gran parte de Europa, provocando registros térmicos inéditos para el mes de mayo y activando alertas meteorológicas en diversos países.
Este fenómeno, impulsado por un potente anticiclón que se desplaza desde el norte de África hasta las islas británicas, ha dejado las primeras consecuencias fatales en territorio francés.
En Francia, las autoridades han confirmado el fallecimiento de dos personas mientras realizaban actividades deportivas, además de cinco decesos por ahogamiento en distintos puntos del país, situación que ha llevado a declarar alerta naranja en ocho departamentos del oeste, una medida poco frecuente para esta época del año.
El servicio meteorológico Météo-France registró un récord nacional de temperatura para mayo, y se prevé que el calor continúe intensificándose con máximas que podrían alcanzar hasta los 36 grados en los próximos días.
Esta tendencia de temperaturas extremas se extiende por el continente; en el Reino Unido se experimentó una inusual noche tropical, con registros mínimos superiores a los 21 grados en Londres, mientras que en Irlanda se superaron los récords históricos de máxima para mayo, alcanzando los 28,8 grados.
Por su parte, España y Portugal también se encuentran bajo vigilancia, con previsiones de temperaturas de hasta 40 grados en valles españoles y alertas por riesgo de incendio en regiones portuguesas como el Algarve. Los gobiernos de la región mantienen el monitoreo constante ante el impacto que estas condiciones climáticas excepcionales están teniendo en la seguridad pública y los servicios de emergencia.


