Se impone por goliza de 3-0; La Selección Mexicana, por primera vez en su historia avanza invicta a dieciseisavos en una Copa del Mundo
Agencias
Con paso perfecto, así fue como la Selección Mexicana cerró la Fase de Grupos del Mundial 2026 luego de ganarle 3-0 a la selección de Chequia en el Estadio Ciudad de México, donde la fiesta incluyó el ingreso de Guillermo Ochoa en la portería y un gol de Álvaro Fidalgo.
En un partido con 45 minutos dorados, México armó una gran fiesta en torno al futbol pues Luis Romo y Gilberto Mora se lucieron con dos pases de gol extraordinarios, Ochoa fue ovacionado y hasta Fidalgo consiguió un gol que será recordado por más de un azulcrema.
Y es que Chequia llegó al estadio por un milagro, pero no pudo contra las condiciones de la cancha y menos pudo soportar el peso de más de 80 mil aficionados desbordados por ver al equipo mexicano conseguir su tercera victoria, después de ganarle a Sudáfrica y a Corea.
Al inicio del partido, Chequia se plantó frente al arquero Raúl “Tala” Rangel con opción de gol, pero con un delantero de pésima puntería mandó desviado su disparo. Fue lo mejor que pudieron hacer los europeos.
En tanto, en los primeros 45 minutos sólo Julián Quiñones se atrevió a mandar un disparo por parte de México, pero se fue por encima del marco. Así que fue inevitable un sonoro abucheo de la afición que quería más de su equipo.
Para abrir el marcador tuvo que aparecer una genialidad de Luis Romo y Mateo Chávez. El primero logró sacar un pase filtrado entre tres jugadores rojos y como un rayo apareció Chávez para alcanzar la pelota y con decisión definir ante la salida del portero.
Fue la locura escuchar a los aficionados de México cantar el gol que se les había negado por 51 minutos y como era de esperarse además del grito de gol y el efusivo festejo de los compañeros, también retumbó el Cielito Lindo.
Después apareció la magia de Gilberto Mora, el joven que juega como los mejores del mundo. Mora tomó el balón durante una carrera de unos 20 metros y se dio el tiempo de pensar la jugada.
Su elección fue un estupendo pase para Jorge Sánchez, quien parecía podría definir, pero falló. En cambio, tras un rebote, apareció Julián Quiñones, quien anotó su segundo gol del Mundial y amarró el resultado 2-0 para México.
Y para dar alegría a la gente, desde la banca el técnico Javier Aguirre decidió mandar a la cancha a Guillermo Ochoa provocando que la afición se rindiera ante el veterano guardameta que se convirtió en el primer jugador en asistir a seis Mundiales.
Tala Rangel lo abrazó y se retiró del campo al minuto 76’ sabiendo que su labor estaba completa pues no ha recibido gol en todo el Mundial y parece listo para la siguiente Fase.
Y para rematar, en el tiempo de compensación apareció Álvaro Fidalgo que con potencia mandó a guardar la redonda en las redes para cerrar el 3-0.
De esta forma, México escribió una de las páginas más especiales de su historia, ganó sus tres partidos de Fase de Grupos por primera vez en los Mundiales, no ha recibido gol en ningún juego, tiene a uno de los mejores jugadores del torneo en los pies de Mora y hasta rindió homenaje al que es considerado el mejor portero de la Selección en la historia.
