Considera que como promotor ayudaría a los peleadores jóvenes sobre cómo negociar sus contratos para evitar tratos injustos
Agencias
El boxeador jalisciense, Saúl “Canelo” Álvarez está consciente que su retiro del boxeo profesional, está próximo, por lo que entre sus planes está ser promotor con el fin de ayudar a peleadores jóvenes para entender cuánto valen, cómo negociar y qué exigir en la industria.
El boxeador mexicano dijo en una reciente entrevista que le gustaría convertirse en promotor para apoyar a las nuevas generaciones, enseñarles cómo manejar su carrera y evitar tratos injustos. También planteó que buscaría mostrar la historia detrás de cada peleador y orientarlos sobre lo que deberían ganar y las condiciones que tendrían que exigir.
Álvarez dijo que busca dejar un precedente para otros boxeadores, ya que muchos aceptan condiciones impuestas, no reciben el respeto que merecen y tampoco obtienen una paga acorde con lo que generan.
Afirmó que quiere que los peleadores “sepan lo que valemos, lo que somos y lo que representamos para todo un país”. También dijo en charla con la revista Forbes que le interesa enseñarles cómo deben conducirse y de qué manera defender su valor.
El campeón mexicano contó que desde sus primeros años en el boxeo detectó que el pago no era justo. Según explicó, veía ingresos por patrocinadores, televisión y gobierno, mientras los peleadores recibían poco dinero.
Recordó que una de sus primeras bolsas importantes fue de 100 mil pesos en una pelea en Cancún. Aunque esa cifra fue muy superior a los 20 mil pesos que había ganado antes, aseguró que desde entonces pensaba que podía recibir más.
El pugilista relató que hacía cuentas sobre lo que generaba una función y se preguntaba por qué le pagaban tan poco si era la pelea estelar. Añadió que ese ingreso le ayudó mucho porque ya era padre desde los 17 años, pero aun así sentía que algo no cuadraba.
Antes de cumplir 20 años, Canelo Álvarez dijo que aprendió a negociar sus contratos para quedarse con el 80% de lo que se generara y dejar el resto al promotor. Afirmó que ese esquema se mantiene hasta ahora.
El boxeador sostuvo que ese reparto le parecía el más justo. Según su versión, con frecuencia ocurre lo contrario y el peleador termina con la parte menor, mientras el promotor se queda con la mayor.
Álvarez agregó que hoy el negocio funciona de otra manera porque ya no hay tanto pago por evento. Aun así, sostuvo que seguirá exigiendo lo que considera justo por su trayectoria y por la expectativa que genera cada vez que pelea.

