Se impone en penales por 5-4; El tiempo reglamentario terminó empatados a dos, pero al final las Águilas no lograron volar
Agencias
El Monterrey sobrevivió a una semifinal de auténtico ida y vuelta ante el América, en un partido que tuvo de todo: atajadas de Esteban Andrada, un golazo de Diego Rossi, la reacción azulcrema para darle la vuelta al marcador y la personalidad de Lucas Ocampos para volver a empatar desde los once pasos.
Después del 2-2 en el tiempo reglamentario, todo se definió en la tanda de penales, donde el conjunto regiomontano tuvo la frialdad necesaria para quedarse con el boleto a la gran Final por cinco goles a cuatro.
El América salió con mayor iniciativa desde los primeros minutos y encontró espacios principalmente por las bandas, buscando constantemente a Isaías Violante y Brian Rodríguez. Apenas al minuto 9, Violante probó con un disparo que obligó a Esteban Andrada a recostarse hacia su lado izquierdo para quedarse con el balón.
Rayados tardó en aparecer ofensivamente. Su primer disparo a puerta llegó por conducto de Lucas Ocampos, quien encontró una oportunidad para rematar, aunque el balón terminó por encima del arco defendido por Rodolfo Cota.
Con el paso de los minutos, el equipo dirigido por Matías Almeyda consiguió hacerse con el control del encuentro. Sin embargo, el dominio no se tradujo en ocasiones claras y ambos equipos se marcharon al descanso sin poder romper el cero.
Cuando el partido parecía mantenerse trabado y con pocas oportunidades claras, Diego Rossi apareció para marcar un golazo. El uruguayo recibió en una posición complicada y sacó un disparo con enorme precisión desde un ángulo cerrado. El balón superó a Rodolfo Cota y terminó en el fondo de la red para poner el 1-0.
El América reaccionó de inmediato y nuevamente apareció Andrada para sostener a los regiomontanos. Brian Rodríguez consiguió quitarse de encima a Carlos Salcedo con un amague dentro del área y quedó en posición inmejorable para definir, pero el guardameta rayado realizó una soberbia intervención para evitar el empate.
Pero el empate terminó llegando al minuto 57. El balón quedó suelto dentro del área después de una jugada de ataque azulcrema y Ramón Juárez apareció para rematarlo de frente a la portería y mandarlo al fondo de las redes. El 1-1 cambiaba completamente el panorama. Y apenas seis minutos después, las Águilas le dieron la vuelta.
Rayados perdió el balón y América lanzó rápidamente el contragolpe. La jugada terminó con Alan Cervantes recibiendo fuera del área, acomodándose y sacando un potente disparo de pierna derecha que resultó inalcanzable para Andrada. El 2-1 colocaba al conjunto azulcrema con ventaja y obligaba a Monterrey a reaccionar.
La respuesta rayada llegó al 68’. Aylin Pineda fue derribado dentro del área por Kevin Álvarez y el árbitro no dudó en señalar el penal.
Entonces apareció Lucas Ocampos. El argentino tenía una cuenta pendiente después de aquel penal fallado en Chicago, pero esta vez no dudó. Tomó el balón, asumió la responsabilidad y convirtió desde los once pasos para colocar nuevamente el 2-2. Incluso volvió a protagonizar una definición sin mirar el balón, recordando aquella ejecución que ya había realizado en el Clásico Regio en el Gigante de Acero.
El partido se convirtió entonces en una batalla por la supervivencia. América y Rayados buscaron el gol de la clasificación, pero ninguno consiguió romper nuevamente la igualdad. El tiempo reglamentario terminó 2-2 y el boleto a la Final tuvo que definirse desde los once pasos.
Y desde el manchón penal, Rayados tuvo la última palabra. Después de 90 minutos de sufrimiento, remontadas, atajadas y momentos de tensión, el Monterrey mostró la personalidad necesaria para imponerse en la tanda y convertirse en finalista de la Leagues Cup. No fue sencillo: tuvo que resistir al América, remontar cuando estuvo abajo en el marcador y encontrar en Andrada, Rossi y Ocampos a tres de sus grandes protagonistas. Rayados está en la Final y ahora espera por el último paso: levantar el título.

