
El clásico de Andrzej Zulawski convierte una ruptura amorosa en una experiencia de horror, violencia y extrañeza
Possession, película de Andrzej Zulawski estrenada en 1981, sigue a Anna y Mark, una pareja cuya relación se desintegra entre discusiones, violencia y comportamientos cada vez más extremos. Frente al Muro de Berlín, la historia mezcla el deterioro de la vida doméstica con una presencia sobrenatural que resulta imposible de explicar de manera racional.
La criatura que Anna mantiene escondida se convierte en el centro de una película que rompe con las convenciones del terror. Diseñada por Carlo Rambaldi, responsable de efectos de cintas como E.T. y Alien, la entidad de tentáculos y apariencia monstruosa funciona como una representación del caos que invade la relación de los protagonistas.
La crítica destaca las actuaciones viscerales de Isabelle Adjani y Sam Neill, así como una puesta en escena marcada por movimientos de cámara, espacios vacíos, música synth-rock y una violencia deliberadamente exagerada. El departamento donde ocurre buena parte de la historia se transforma progresivamente en otro reflejo de la ruptura y del mundo que se desmorona alrededor de Anna y Mark.
El filme también utiliza la figura del doble para cuestionar la identidad y enfrentar a los personajes con versiones aparentemente ideales de sí mismos. Así, Possession termina convirtiendo una separación matrimonial en una historia sobre la destrucción de un mundo y el nacimiento de otro, manteniendo hasta el final su atmósfera inquietante y difícil de clasificar.
