
El nuevo entrenador de la Selección Mexicana busca ampliar las opciones rumbo al Mundial 2030 y mantener abiertos los lugares para jóvenes y jugadores consolidados
Rafael Márquez comenzó su etapa como entrenador de la Selección Mexicana con una lista de aproximadamente 60 jugadores bajo observación. El técnico explicó durante su presentación oficial que el grupo incluye futbolistas consolidados, jóvenes que buscan abrirse paso y elementos que podrían recibir una nueva oportunidad con el Tri.
El estratega señaló que la base del proceso encabezado anteriormente por Javier Aguirre será el punto de partida, aunque aclaró que ningún jugador tiene asegurado su lugar para el siguiente ciclo mundialista. Márquez pretende generar una competencia interna más amplia y que cada futbolista mantenga un buen rendimiento con su club para ser considerado.
La intención de contar con un grupo tan amplio es tener alternativas ante lesiones, bajas de juego y cambios generacionales, además de permitir el seguimiento de jugadores que militan en la Liga MX, Europa, Estados Unidos y otras competencias internacionales. El cuerpo técnico también buscará acercarse a los clubes para conocer mejor las condiciones de los seleccionables.
Márquez también pretende fortalecer la conexión entre la Selección Mayor y las categorías juveniles dirigidas por Andrés Lillini. El objetivo es que los futbolistas jóvenes conozcan desde antes los conceptos y exigencias del representativo nacional, para facilitar su incorporación cuando den el salto al equipo absoluto.
Los primeros exámenes para los candidatos llegarán durante las fechas internacionales de septiembre y octubre. México enfrentará a Colombia el 26 de septiembre, Perú el 29, Estados Unidos el 3 de octubre y Chile el 6 de octubre, encuentros que servirán para comenzar a definir quiénes parten con ventaja en la nueva competencia por un lugar en el Tri.
