Durante un diálogo con estudiantes de la Unison habló sobre las coincidencias con la diplomacia y su actividad empresarial
Redacción Entorno Informativo
La capacidad de enfrentar los problemas, aprender de las dificultades y mantener la disposición para encontrar soluciones son elementos fundamentales para un emprendimiento, aseguró Matthieu Hubert Marie Couret, cónsul honorario de la República Francesa en Hermosillo y fundador de la empresa de panadería y pastelería francesa Paris-Brest.
El diplomático y empresario fue invitado a participar en la IV Semana de Ingeniería, en el marco del Ciclo de Charlas por los 200 años de relaciones diplomáticas entre Francia y México, programa del Seminario de Cultura Mexicana en coordinación con la Unison, y el 84 aniversario de la máxima casa de estudios.
Durante su intervención, habló de su experiencia personal y profesional y de algunas decisiones que han marcado su trayectoria en México desde hace 15 años que llegó con el plan de un intercambio temporal de cinco meses y que lo llevaron a establecerse en esta ciudad y caminar de la mano con la sociedad hermosillense.
También compartió con los jóvenes universitarios aprendizajes adquiridos durante el proceso de establecimiento de su empresa en Sonora y de asumir responsabilidades de representación y atención consular de ciudadanos franceses en esta ciudad.
Couret relató que su llegada a Hermosillo fue en 2013 para realizar un intercambio académico que originalmente contemplaba una estancia de cinco meses, sin embargo, durante ese periodo conoció a quien actualmente es su esposa, Alejandra, y descubrió un país cuya calidez humana, gastronomía y riqueza cultural influyeron en su decisión de permanecer en México.
Inicialmente tenía interés en trabajar en la industria de los videojuegos, pero su trayectoria tomó otro rumbo y lo llevó a emprender en el sector de la panadería y la pastelería francesa, y por ello invitó a los estudiantes a mantener una actitud abierta ante las decisiones que pueden modificar sus proyectos de vida, especialmente aquellas que implican salir de la zona de confort, para conocer otros entornos y asumir nuevos desafíos.
Emprender no se limita a crear una empresa, consideró, sino que implica desarrollar habilidades para enfrentar situaciones complejas, buscar alternativas, crear valores y perseverarlos ante las dificultades.
Para explicar esta idea, compartió una definición que aprendió de uno de sus mentores: Un emprendedor es tener la energía y el espíritu para enfrentar problemas, tras problemas, tras problemas, hasta llegar al bien deseado, enfocándose en la energía, la curiosidad y la disposición de aprender más allá de las calificaciones académicas o determinadas características personales.
Couret también invitó a cambiar la percepción negativa que suele asociarse con el fracaso empresarial y les dijo que una experiencia que no alcanza los resultados esperados puede convertirse en una oportunidad para identificar errores, aprender y mejorar las decisiones futuras, por lo que recomendó evaluar riesgos antes de emprender sin temor a equivocarse o intentar nuevos proyectos.
Couret habló también de su labor como cónsul honorario de la República Francesa en Hermosillo, responsabilidad que combina con su actividad empresarial y dijo que ambas funciones tienen en común la importancia de los valores y la disposición para servir a otras personas.
Detalló que mientras que en su empresa busca atender a los clientes y responder a sus necesidades, desde su responsabilidad consular brinda atención a ciudadanos franceses que requieren orientación o apoyo en trámites relacionados, por ejemplo, con pasaportes y nacionalidad.
