El arribo a territorio nacional de un avión militar Hércules C-130, perteneciente a las fuerzas armadas de Estados Unidos, respondió a un convenio de formación establecido desde el pasado mes de octubre, según informó la presidenta Claudia Sheinbaum. Durante su comparecencia ante los medios, la mandataria precisó que, debido a la naturaleza del acuerdo orientado a la instrucción técnica, no fue requerida la autorización del Senado de la República para su ingreso.
La jefa del Ejecutivo Federal explicó que este tipo de operaciones aéreas se realizan de manera habitual y no constituyen un evento extraordinario, señalando que la única particularidad en esta oportunidad fue el uso del Aeropuerto Internacional de Toluca como punto de descenso. La llegada de la unidad se planificó con antelación para cumplir con diversas “tareas logísticas” previamente agendadas entre ambas naciones.
Asimismo, Sheinbaum detalló que en el interior de la aeronave viajaban elementos adscritos a la Secretaría de Seguridad Pública y Protección Ciudadana, quienes regresaban al país tras concluir un periodo de capacitación en el extranjero. Al tratarse de personal nacional retornando en un vuelo oficial pactado, se reiteró la innecesaridad del permiso legislativo, subrayando que lo grave habría sido el sobrevuelo o aterrizaje sin consentimiento previo, situación que habría derivado en una protesta diplomática y gestiones de aclaración inmediata con las autoridades de la unión americana.
En otro orden de ideas, la presidenta abordó la inquietud generada por un aviso de la Administración Federal de Aviación (FAA) sobre supuestas maniobras castrenses en el área del Pacífico. Al respecto, indicó que la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes estableció un diálogo directo con el organismo estadounidense para desmentir cualquier actividad inusual en la zona.
Finalmente, se dio a conocer que las carteras de Defensa Nacional y Relaciones Exteriores también mantuvieron comunicación con sus homólogos para corroborar la información. La mandataria puntualizó que la emisión de una postura oficial por parte de su gobierno se postergó deliberadamente hasta contar con una explicación detallada y por escrito de la FAA que delimitara con exactitud el contenido de su advertencia.

