Debido a la inminente llegada de un temporal gélido a la región sur de los Estados Unidos, zona que funge como la principal proveedora del gas natural consumido en territorio mexicano, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo aseguró que la nación cuenta con mecanismos de protección financiera. La mandataria precisó que se mantienen acuerdos vigentes con las compañías distribuidoras de este insumo “en donde se establece bajo qué condiciones puede aumentar el precio”, lo que permitiría mitigar impactos económicos directos para el país derivados de la contingencia climática.
Simultáneamente, la jefa del Ejecutivo Federal informó que la Comisión Federal de Electricidad se encuentra desplegando protocolos preventivos para enfrentar una posible reducción en el flujo del combustible. Estas acciones de emergencia buscan evitar afectaciones en la generación de energía eléctrica, tomando como referencia experiencias de años previos donde condiciones meteorológicas similares comprometieron el abastecimiento.
A través de esta estrategia de previsión, la administración busca asegurar que la operatividad energética no se vea interrumpida por factores externos. Los planes de contingencia actuales han sido diseñados para responder con agilidad ante cualquier descenso en la importación de gas, garantizando así la estabilidad del sistema eléctrico nacional mientras persistan las bajas temperaturas en el país vecino.

