Judith Franco Ainza
Uso de teléfono celular de los principales causantes de accidentes
Los distractores siguen siendo factores de accidentes en Hermosillo y como muestra este jueves se registraron varios percances, que dejaron a personas lesionadas y daños materiales.
Uno de los que más llamó la atención fue el caso de una mujer que confundió los pedales de la camioneta que tripulaba y se metió con ella a una farmacia en donde, por suerte, solo causó daños materiales.
Lo preocupante es que en los últimos meses este tipo de accidentes ha sido recurrente, ya que son varios los vehículos cuyos conductores “confunden” los pedales y se impactan contra establecimientos, en donde, insistimos, afortunadamente no ha habido pérdidas humanas que lamentar.
Y por un lado es porque muchos van distraídos con el teléfono celular, cuyo uso se ha convertido en una de las principales causas de percances viales, y ello no es únicamente entre jóvenes, sino en personas de todas las edades.
Mientras que por otra parte, le sumamos que varios de los que se han “estampado” contra comercios son personas que se acercan a la tercera edad, cuando los reflejos no son lo que quisiéramos, pues se complica más el asunto, ya que no deberían darse el lujo de distraerse con dispositivos electrónicos.
Otro de los percances lo protagonizó un elemento de la AMIC, quien le cortó la circulación a un automóvil al dar una vuelta de improviso –como lo hace muchos sin ser autoridad- e invadir el carril contrario por donde tuvo la mala suerte de circular una persona que salió lesionada.
Y aquí no es cuestión de responsabilizar a la autoridad de tránsito o señalar la falta de semáforos, como lo hacen muchos, es cuestión únicamente de responsabilidad al conducir, que de eso adolecen muchos y muchas que andan detrás de un volante, incluyendo a fuerzas de seguridad.
Familias de mineros desaparecidos claman en redes los regresen a salvo
No nos queremos ni imaginar la desesperación que están viviendo las familias de los profesionistas hermosillenses que fueron privados de la libertad en Concordia, Sinaloa, cuando lo único que hicieron fue aceptar un trabajo en una empresa minera, ante la escasez de fuentes de empleo que impera en Sonora.
Imagínese, Sinaloa de los estados con más altos índices de inseguridad, en donde las matanzas forman parte de la cotidianeidad de los residentes y donde las autoridades están completamente rebasadas por los criminales, las posibilidades de rescate se reducen significativamente.
Ojalá que impere algún grado de civilidad entre quienes se llevaron a este grupo de personas trabajadoras y las regresen con bien.
Creo que cuando la familia sabe que alguno de sus miembros incurre en alguna actividad ilícita, saben el riesgo en que se encuentra, sin embargo, cuando lo único que hicieron fue ejercer la profesión para la que se prepararon es más doloroso, porque no se espera que vayan a ser víctima de un hecho de este tipo.
Por lo pronto, Sinaloa muestra una vez más la magnitud de la inseguridad que impera en el país, en donde las cifras alegres de la autoridad no coinciden de ninguna manera con la cruel realidad, en la que de nada sirve que lleguen cientos de soldados, que no dan resultados.
Mientras, las familias están desesperadas y difunden en redes sociales las imágenes de sus seres queridos con la esperanza de que se apiaden y los regresen a salvo.
Desconocemos si la presidenta Claudia Sheinbaum en su visita a Sonora este fin de semana tenga contemplado dialogar con las familias de los mineros.
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