La cantante Katy Perry perdió el litigio contra una diseñadora homónima por el uso de la marca de ropa en el mercado australiano.
El Tribunal Superior de Australia puso fin a la disputa comercial que enfrentaba a la estrella de la música con la diseñadora Katie Perry. La resolución judicial confirma que no existió infracción por parte de la empresaria australiana, quien registró su firma de moda en abril de 2007. Aunque Katy Perry presentó diversas denuncias y cartas de cese durante años, los magistrados determinaron que la marca local tiene el derecho preferente para comercializar prendas bajo ese nombre en el territorio nacional.
La diseñadora argumentó que el uso del nombre por parte de la artista en productos textiles durante sus giras violaba su propiedad comercial. En 2023, un tribunal federal ya había fallado inicialmente a favor de la australiana, señalando que la venta de ropa de Katy Perry en conciertos infringía los registros previos. Con esta nueva ratificación del máximo tribunal, se cierra cualquier posibilidad de apelación, obligando a la cantante a cubrir los costos asociados al extenso juicio que comenzó hace casi dos décadas.
Te podría interesar: El influencer Kunno aclara su postura sobre Belinda
Este veredicto representa un alivio para la marca de Sídney, que ahora podrá retomar sus actividades creativas con total seguridad jurídica. La diseñadora destacó que este camino ha sido largo pero gratificante, pues protege la integridad de los emprendedores que construyen negocios locales con esfuerzo. El fallo resalta que el éxito global de una figura pública no le otorga derechos automáticos sobre nombres que ya han sido registrados formalmente por terceros en categorías comerciales específicas.
Véase también: Charli xcx prioriza el cine sobre su carrera musical
A nivel internacional, el caso ha sido seguido de cerca por expertos en propiedad intelectual debido a su complejidad y duración. Mientras la industria de la moda celebra la protección de los pequeños fabricantes, el equipo de la cantante estadounidense deberá ajustar su estrategia de comercialización de mercancía en la región. La sentencia deja claro que, en Australia, la protección del nombre comercial es un derecho sólido que prevalece sobre la fama, marcando el cierre definitivo de este enfrentamiento legal.
