El diseño busca aumentar la temperatura del metal y hacer más riesgoso el cruce.

Un nuevo tipo de muro fronterizo comenzó a construirse entre Estados Unidos y México, destacando por su color negro y su diseño enfocado en impedir que migrantes puedan escalarlo.
La estructura metálica, ubicada en la zona de Santa Teresa, Nuevo México, fue diseñada para absorber mayor radiación solar, lo que incrementa su temperatura y actúa como elemento disuasivo.

Este nuevo tramo forma parte del reforzamiento del llamado “muro fronterizo”, una de las principales apuestas del gobierno estadounidense para contener el flujo migratorio irregular.
La medida se suma a otras acciones implementadas en la frontera, en un contexto de políticas más estrictas hacia la migración en la región.
También te puede interesar: https://entornoinformativo.com.mx/category/nacional/

