La empresaria Julia Abdalá Lemus, pareja sentimental de Manuel Bartlett, exdirector de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), reconoció haber recibido transferencias por un total de 4.5 millones de dólares de la familia Weinberg, grupo que las autoridades han vinculado con presuntas operaciones de lavado de dinero relacionadas con el exsecretario de Seguridad Pública, Genaro García Luna.
Según explicó Abdalá, los fondos que llegaron a sus cuentas corresponden al pago de la venta de un inmueble en la colonia Anzures, el cual funcionaba como hotel-boutique. “La operación comercial se realizó el 1 de mayo de 2012 mediante escritura 5 mil 926. Es totalmente lícito y todos los siguientes pagos que suman (el total), pues fueron, como se acordaron, los pagos de esa propiedad, de ese hotel-boutique”, declaró en entrevista con Radio Fórmula.
De acuerdo con un reportaje publicado por la organización Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI), entre julio de 2012 y mayo de 2017, Abdalá recibió transferencias de la familia Weinberg tanto en su cuenta personal como en Roybell International Inc, una offshore panameña bajo su control.
Abdalá explicó que mantiene una amistad de 42 años con Silvia Pinto, esposa de Mauricio Weinberg López, y que los pagos se realizaron de manera diferida durante cinco años como parte del acuerdo de compraventa.
Mauricio Weinberg López y su hijo, Jonathan Alexis Weinberg Pinto, dirigen un grupo de empresas que la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) ha identificado como parte de una estructura que habría facilitado el lavado de aproximadamente 630 millones de dólares. Según las investigaciones, estos fondos provendrían de 30 contratos adjudicados entre 2009 y 2018 por el entonces Centro de Investigación y Seguridad Nacional (CISEN) y la dirección de penales federales, durante los gobiernos de Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto.