El medicamento debe estar recetado por un médico; La ingesta del producto usado para controlar la glucosa, el cual también es utilizado para bajar de peso, de no estar medicado puede ocasionar desde cuadros gastrointestinales a hipotensión e hipoglucemia
Redacción Entorno Informativo
Cuadros gastrointestinales, de hipotensión e hipoglucemia, además de caídas fuertes por la falta de energía, son algunas de las consecuencias que pueden enfrentar las personas que se automedican con metformina; aunque este medicamento es para controlar la glucosa, también se utiliza para bajar de peso, explicó Zulima Ramos Lugo.
La encargada del Programa de Salud Estudiantil en campus Navojoa detalló que en el Consultorio Médico normalmente se atienden las enfermedades que surgen en las diferentes estaciones del año, pero, en ocasiones, se registra un cambio, por ejemplo, previo al periodo de vacaciones de Semana Santa.
“Nos llegan casos de pacientes con hipotensión, que es cuando se baja la presión arterial, o con hipoglucemia, que es cuando se baja la glucosa, porque están haciendo dietas muy estrictas; también con lesiones por el ejercicio, porque hacen un esfuerzo mayor o durante más tiempo en el gimnasio o en ciertas actividades, para bajar de peso.
“Pero algo que hemos notado bastante es la automedicación en ese sentido; sí, conocemos medicamentos que sirven para disminuir el apetito o la ansiedad, pero también hay medicamentos que la mayoría de la gente utiliza para bajar de peso y que no son para eso. Tenemos el medicamento que es muy fácil de comprar, que no necesita receta médica, que es la metformina”, señaló.
Este fármaco, dijo, está hecho para controlar la glucosa en personas prediabéticas o diabéticas; y uno de sus efectos secundarios son los problemas gastrointestinales pues, al no absorber los azúcares, se generan episodios de evacuaciones continuas, lo que hace que pierdan peso.
La también académica de la Licenciatura en Enfermería puntualizó que constantemente habla con sus estudiantes sobre el tema de prevención y que, en el caso de la metformina, aunque no es un medicamento tan agresivo que pueda causar efectos secundarios orgánicos, su uso desmedido sí podría derivan en un caso de consecuencias graves.
“Por ejemplo, la metformina es la que controla la glucosa; lo que hace este medicamento es que de los alimentos que ingerimos al día no se absorban tantos azúcares, pero eso lo hace en personas que lo necesitan, que tienen resistencia a la insulina o niveles de glucosa altos.
“Pero hay personas que no la necesitan, por lo tanto, no se absorbe la glucosa y no tienen la energía para que trabaje su cuerpo; entonces, existe un riesgo de caída muy alto; se pueden desmayar y tener otro tipo de lesiones”, subrayó.