Desde el pasado 10 de noviembre hasta la fecha, la estrategia de seguridad denominada Plan Michoacán ha logrado la captura de 346 individuos por diversos delitos, según informó la Secretaría de Seguridad Pública de la entidad. En el marco de estas acciones, las autoridades consiguieron retirar de las calles un arsenal que supera las 160 armas de fuego y casi 13 mil cartuchos útiles. Además del decomiso de 288 vehículos, el operativo permitió asegurar cargamentos de estupefacientes, artefactos explosivos y diversas sustancias químicas destinadas a la producción de narcóticos sintéticos.
Las operaciones más recientes se concentraron en puntos neurálgicos como Morelia, Zitácuaro, Zamora, Uruapan, Coalcomán, Apatzingán y Aguililla, donde se concretó la aprehensión de una docena de supuestos integrantes del crimen organizado. Esta ofensiva institucional ha coincidido con un descenso notable en la incidencia de asesinatos, pues mientras en el año 2020 se contabilizaron 2 mil 456 homicidios, para el cierre de 2025 la cifra se mantuvo por debajo de los mil 300 casos, lo que representa una mejora en las estadísticas de violencia letal.
Sin embargo, el panorama de seguridad enfrenta nuevos desafíos ante la evolución de las actividades delictivas, registrándose un incremento en los casos de extorsión y una mayor brutalidad en las disputas entre grupos rivales, especialmente en las regiones de Aquila, Aguililla, Apatzingán, Zitácuaro y diversos territorios indígenas. Para contrarrestar esta situación, el gobierno federal, estatal y municipal consolidó, hasta septiembre del año pasado, un total de 23 bases interinstitucionales ubicadas estratégicamente en las zonas con mayor presencia de células criminales.
La presencia de las fuerzas armadas se vio reforzada tras una serie de crímenes de alto impacto que marcaron la agenda pública a finales de 2025, tales como el asesinato del empresario limonero Bernardo Bravo en octubre y el homicidio del alcalde de Uruapan, Carlos Manzo, ocurrido en noviembre. A estos sucesos se sumó un atentado con explosivos en Coahuayana a inicios de diciembre, el cual dejó un saldo de seis fallecidos y más de diez lesionados. Actualmente, cientos de efectivos de la Guardia Nacional y del Ejército permanecen desplegados en la Tierra Caliente, la sierra-costa y Uruapan, reconociendo las autoridades que, aunque existen avances tangibles, todavía resta un largo camino para alcanzar la pacificación total del estado.
