La relación bilateral entre México y su vecino del norte se conduce bajo una premisa de respeto mutuo y defensa de la soberanía, según lo manifestado recientemente por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo. La mandataria enfatizó que, si bien el gobierno mexicano no busca generar conflictos con la administración estadounidense, mantendrá una postura firme al señalar desacuerdos cuando estos contravengan los valores nacionales. En este sentido, subrayó que los titulares de las secretarías de Defensa, Marina y Seguridad Pública son funcionarios comprometidos con la patria que mantienen una coordinación efectiva y profesional con el Comando Norte, la embajada y diversas agencias de los Estados Unidos.
Respecto a la postura diplomática de su gobierno, la titular del Ejecutivo fue categórica al declarar: “Nosotros no queremos pelearnos con Estados Unidos pero sí les decimos cuando no estamos de acuerdo”. Esta política de diálogo abierto se complementa con la labor de un gabinete de seguridad que ella calificó como responsable, asegurando que la colaboración internacional en la materia se realiza siempre priorizando los intereses de México y el bienestar de sus instituciones.
En el ámbito energético, la presidenta presentó un informe detallado de Petróleos Mexicanos sobre el suministro de crudo hacia Cuba. Según las cifras oficiales de la paraestatal, las exportaciones realizadas durante el año 2025 mostraron una ligera disminución en comparación con el periodo anterior. Sheinbaum puntualizó que esta práctica no representa una ruptura con el pasado, sino una continuación de la política exterior mexicana, ya que los volúmenes de petróleo enviados son equivalentes a los que se gestionaron durante las administraciones de los expresidentes Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto.
Finalmente, la mandataria abordó el tema de la asistencia internacional, señalando que las sanciones financieras y los cercos económicos suelen perjudicar a la población civil en mayor medida que a las estructuras gubernamentales. Tras recordar el auxilio brindado por México tras el reciente paso de un huracán por la isla, Sheinbaum consideró que la decisión de otorgar ayuda humanitaria recae en la soberanía de cada nación, aunque reafirmó que la solidaridad con otros pueblos ante desastres naturales o crisis sociales sigue siendo un principio fundamental de su administración.
