La edición de este año del partido por el campeonato de la NFL no contará con la presencia de Donald Trump, quien ha manifestado su descontento por la participación del exponente de música urbana Bad Bunny y la agrupación de punk rock Green Day. Durante una conversación en la Oficina Oval con el New York Post, el mandatario estadounidense de 79 años describió la selección de los encargados de los espectáculos de apertura y medio tiempo como “una elección terrible” para el evento que se celebrará en San Francisco el próximo mes.
Respecto a su postura sobre los músicos que encabezarán las festividades, el jefe de Estado fue tajante al expresar su desaprobación: “Estoy en contra de ellos. Creo que es una decisión terrible. Lo único que hacen es sembrar el odio. Es terrible”, declaró. Sin embargo, el presidente aclaró que, más allá de sus diferencias ideológicas con los artistas, la distancia geográfica representa el obstáculo principal para su asistencia, argumentando que el trayecto hacia California es “demasiado lejos”.
La controversia en torno a Bad Bunny ha escalado en sectores conservadores, quienes cuestionan que el cantante interprete temas mayoritariamente en español o que utilice su plataforma para abordar el estatus de Puerto Rico y la migración. Recientemente, el artista lanzó el tema “Nuevayol”, donde parodia la voz del político e incluye un mensaje directo de apoyo: “Quiero disculparme con los migrantes en Estados Unidos. Este país no es nada sin los migrantes. Este país no es nada sin los mexicanos, dominicanos, puertorriqueños, colombianos, venezolanos y cubanos”.
Por otro lado, Green Day ha mantenido una postura crítica persistente hacia el gobierno de Trump. Billie Joe Armstrong, vocalista del grupo, ha modificado incluso letras de sus temas clásicos como “American Idiot” para rechazar la “agenda MAGA”. Esta tensión no es nueva, pues el líder de la banda ha encabezado consignas directas contra el mandatario en festivales internacionales, lo que hace de su presencia en la ceremonia inaugural un punto de fricción política.
En el plano estrictamente deportivo, la liga se prepara para definir a los contendientes que viajarán a San Francisco. En la Conferencia Americana, los Patriotas de Nueva Inglaterra, con Drake Maye al frente, buscarán vencer a los Broncos de Denver para volver a la gloria que no alcanzan desde 2019. Simultáneamente, el título de la Conferencia Nacional se disputará entre los Halcones de Atlanta y los Carneros de Los Ángeles, equipo que bajo la tutela de Sean McVay pretende repetir la hazaña lograda hace cuatro años.

