Ronald Johnson comparó a los grupos del narcotráfico con organizaciones como Al Qaeda y defendió la estrategia de Washington contra el crimen organizado
El embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, defendió la decisión de su gobierno de designar como organizaciones terroristas a diversos cárteles del narcotráfico y comparó a estos grupos con organizaciones como Al Qaeda.
En el marco del 25 aniversario de los atentados del 11 de septiembre de 2001, Johnson sostuvo que las organizaciones criminales representan una amenaza que debe ser enfrentada con herramientas similares a las utilizadas contra grupos terroristas.
El diplomático destacó que Estados Unidos considera que los cárteles no solamente representan un problema relacionado con el tráfico de drogas, sino también una amenaza para la seguridad de ambos países.
La postura de Washington se mantiene pese a que el Gobierno de México ha insistido en que la cooperación bilateral en materia de seguridad debe realizarse bajo principios de respeto a la soberanía, coordinación y reciprocidad.
Estados Unidos designó en febrero de 2025 a varios cárteles mexicanos como organizaciones terroristas extranjeras, entre ellos el Cártel de Sinaloa, el Cártel Jalisco Nueva Generación, el Cártel del Noreste, el Cártel del Golfo, la Nueva Familia Michoacana y Cárteles Unidos.
Johnson ha defendido en distintas ocasiones la cooperación entre México y Estados Unidos para combatir a las organizaciones criminales y ha destacado los resultados obtenidos mediante el intercambio de información y las acciones conjuntas.
La designación ha generado preocupación en México debido a las implicaciones que podría tener para la relación bilateral y ante la posibilidad de que Washington utilice la clasificación terrorista para ampliar sus herramientas contra los grupos criminales.
La presidenta Claudia Sheinbaum ha establecido como condición para la cooperación con Estados Unidos que cualquier acción conjunta respete la soberanía mexicana y que no exista subordinación de las instituciones nacionales frente a autoridades extranjeras.
La discusión ocurre mientras ambos países han incrementado su colaboración en materia de seguridad y combate al narcotráfico. En los últimos meses, México ha retomado una mayor cooperación con agencias estadounidenses, incluida la Administración para el Control de Drogas (DEA).
La postura expresada por Johnson también se produce en el contexto de la conmemoración de los atentados del 11 de septiembre, fecha que marcó el inicio de la estrategia estadounidense de combate global contra el terrorismo y que tuvo como uno de sus principales objetivos a Al Qaeda.
