Un estudio encontró que al menos 24.5% de los exjugadores que murieron entre 2016 y 2021 presentaban encefalopatía traumática crónica

Un nuevo estudio publicado en The BMJ encontró que al menos uno de cada cuatro exjugadores de la NFL que murieron entre 2016 y 2021 tenía encefalopatía traumática crónica, conocida como CTE, una enfermedad cerebral relacionada con impactos repetidos en la cabeza.
Los investigadores identificaron a 878 exjugadores que fallecieron durante ese periodo. De ellos, 235 habían donado su cerebro para ser analizado y 215, equivalente a 91.4%, presentaron evidencia de CTE.
Debido a que las donaciones de cerebro no representan una muestra aleatoria y las familias de jugadores con posibles problemas neurológicos podrían ser más propensas a donar, los investigadores calcularon una estimación conservadora. Incluso suponiendo que ninguno de los jugadores cuyos cerebros no fueron examinados tuviera la enfermedad, la prevalencia mínima sería de 24.5%.
El estudio también encontró una relación entre las formas más graves de CTE y la demencia. Entre los jugadores cuyos cerebros fueron examinados, alrededor de 60% cumplía criterios clínicos de demencia, mientras que la proporción llegó a 90.4% entre quienes presentaban la etapa IV de la enfermedad.
Los especialistas aclararon que los resultados no permiten determinar cuántos jugadores activos o exjugadores que continúan con vida tienen CTE, debido a que actualmente la enfermedad solo puede diagnosticarse de manera definitiva después de la muerte mediante el análisis del tejido cerebral. El estudio, sin embargo, representa uno de los mayores esfuerzos realizados para dimensionar el problema entre exjugadores profesionales.

