Con gran apoyo de la afición el selectivo de Marruecos logró el triunfo con sabor a venganza para los mexicanos
Agencias
Manotazo salvador de Bono y un tiro acertado de Ismael Saibari le dieron a la afición mexicana, en Monterrey, la venganza deseada contra Países Bajos, pero más importante fue el pase de la Selección de Marruecos a los Octavos de final del Mundial 2026 tras imponerse en tanda de penaltis 1-1 (2-3).
Partido digno de recordar. En la última noche mundialista del Estadio Monterrey se vivieron todo tipo de emociones que terminaron por resolverse en tanda de penaltis, luego de no romperse el empate a un gol en los tiempos extra y poner en drama extremo el boleto para medirse a Canadá.
La fortuna comenzó por sonreírle a la jerarquía de un representativo como los Países Bajos, aunque su prestigio y aquella remota escuela de Johan Cruyff no deja de dar tumbos, para seguirse alejando de las eras gloriosas.
Cody Gakpo llegó con el alma destrozada a su cita en Monterrey. El neerlandés, en pleno Mundial 2026 anunció el fallecimiento de su bebé en camino. Se mantuvo con el equipo pese a la tragedia, porque sabía que una manera de acercarse al recuerdo de quien llevaría por nombre Elijah Raphael, era con un acto que alcanzara el cielo.
En medio de la noche, entre la silueta del Cerro de la Silla, la luna brillante se asomaba al cotejo, para cautivar a los más de 51 mil espectadores y abrazar en lo más profundo de su ser a Gakpo.
Logró conectar con el cielo. No fueron necesarias las palabras ni una camiseta con alguna leyenda. Con lágrimas y un gol, el delantero del Liverpool encontró la manera de conectar con su bebé, su inspiración y susurro ahora en adelante.
Anotación que llegó al minuto 71. Se rompía la paridad de un juego ríspido, que pasó de un primer tiempo veloz y de constantes llegadas a un segundo tiempo con el sector medio cerrado que amenazaba con no permitir otra anotación.
A pesar de la caravana del mediodía en la ciudad regia, con cientos de camisetas anaranjadas en apoyo a Países Bajos, en el estadio fue claro quién jugó de local: Marruecos con el unísono grito de los mexicanos.
Marruecos, vestido de blanco, tuvo el cobijo de la mayoría de la afición, la que sigue sin olvidar que justamente un 29 de junio, pero del 2014 en Brasil, se sucumbió ante los neerlandeses con el polémico “no era penal”.
Aquella rigurosa entrada de Rafa Márquez en el área sobre Arjen Robben todavía cala. Como desahogo la localía se unió en voz a la numerosa presencia aficionados de los “Leones del Atlas”.

