Ivanova de los Reyes
Durante 20 años fue pastor del catolicismo en Hermosillo; su cuerpo fue velado en la Catedral y hoy será inhumado
La Arquidiócesis de Hermosillo dio a conocer el fallecimiento del arzobispo emérito José Ulises Macías Salcedo, ocurrido este miércoles, a los 85 años de edad.
En un comunicado, la iglesia católica agradeció a Dios por el don de su vida y su ministerio, que deja una huella profunda en la Iglesia que peregrina en Hermosillo, donde durante dos décadas destacó por su impulso a la evangelización, la formación sacerdotal y la acción pastoral en la región.
Monseñor será recordado como un obispo cercano, con palabras justas, de consuelo, de ánimo al prójimo, tras su fallecimiento durante la madrugada por complicaciones de salud, expresó el párroco de la Catedral Metropolitana, Martín Gerardo Hernández.
Recordó que inició como Obispo en la diócesis de Mexicali, después en Hermosillo donde ejerció durante 20 años, y posteriormente se convirtió el Arzobispo Emérito en 2016.
“Dejó de prestar el servicio ministerial como obispo, pero quiso quedarse a vivir aquí entre nosotros, entre los sonorenses, y aquí van a descansar sus restos en Catedral”, comentó.
Indicó que a las 17:00 horas de este miércoles se ofició una misa de cuerpo presente, y posteriormente, se realizó la velación para que la comunidad católica le dé el último adiós, y este jueves se oficiará la misa exequial, y sus restos descansarán en la Catedral de Hermosillo.
Monseñor José Ulises nació el 29 de octubre de 1940 en León, Guanajuato. Realizó sus estudios en Humanidades en el Seminario de León, posteriormente, cursó filosofía y teología en la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma, donde obtuvo la Licenciatura en Filosofía. Fue ordenado sacerdote el 10 de abril de 1966.
En 1984, su santidad Juan Pablo II lo nombró Obispo de Mexicali, y recibió la consagración episcopal el 29 de julio de ese mismo año; el 19 de agosto de 1996 fue designado tercer arzobispo de Hermosillo, ministerio que desempeñó durante dos décadas, y tras su renuncia por límite de edad, fue nombrado Arzobispo Emérito en 2016, permaneciendo como testigo fiel de Cristo y acompañando la vida de la Iglesia con su oración y cercanía.
