Judith Franco Ainza
Sería bueno revisar a policías de Cajeme y ver cuántos más están ligados al narco
Es innegable, como reza el refrán, que en todos lados se cuecen habas, y un ejemplo de ello se vivió este martes en Ciudad Obregón, en donde fue detenido un elemento de la Policía Municipal, en posesión de drogas, cargadores abastecidos, equipo táctico y de radiocomunicación.
Fueron elementos de la Guardia Nacional, quienes interceptaron el vehículo en el que se desplazaba el oficial, con 15 años de antigüedad en la corporación, en donde encontraron los indicios señalados.
De inmediato el agente fue detenido por los Guardias Nacionales mientras que el Ayuntamiento de Cajeme, de los considerado más violentos del país, señaló que no solaparía a nadie y como diría la canción “no le queda más” que hacer el señalamiento tras el hallazgo contundente.
De acuerdo con la información de la corporación municipal, el Policía Primero, de 43 años, se encontraba en su día de descanso y según trascendió la autoridad municipal no solicitó ningún trato especial.
Sería bueno dar una “espulgada” en las fuerzas policiacas de ese municipio, con altos índices de inseguridad, para ver quien más está ayudando a los delincuentes porque es lamentable tener al enemigo en casa.
Staus se encapricha y suspende reunión con autoridad universitaria
Los integrantes del Sindicato de Trabajadores Académicos de la Universidad de Sonora parece que están buscando victimizarse y complicar más la situación que vive la máxima casa de estudios, ya que este martes, decidieron no reunirse en la subcomisión negociadora porque querían ir “en montón”.
De acuerdo con la institución la citada subcomisión está integrada por ocho miembros, cuatro por cada parte, sin embargo, los académicos llegaron en grupo con pancartas y quisieron irrumpir en el sitio, que fue en una empresa privada, con un espacio con capacidad restringida pero suficiente para albergar a los ocho miembros.
Sin embargo, al ver que no dejaban entrar al contingente no invitado, pues “muy dignos” se fueron y obviamente acusaron a la institución de poca disposición al diálogo, la cuestión es, ¿Por qué no dialogar los que tienen que hacerlo y que desde antes quedaron comisionados para ese fin?
Parece que están retando qué tanto pueden extender la liga, por un lado, con una suspensión ilegal, decretada por un Tribunal, no por la Universidad de Sonora, sino por una autoridad, con una suspensión de amparo negada, lo que sienta otro precedente de la falta de elementos para mantener un paro ilegal y, por otro lado, los académicos en una revisión salarial, agregando aspectos de una revisión contractual.
Los maestros y maestras, saben bien que hay una política nacional sobre aumentos salariales, saben que se les otorgó lo establecido, también conocen las condiciones de la institución, pero prefieren victimizarse y responsabilizar a la rectora a quien no le perdonan que superara a su gallo en el proceso de elección el año anterior.
Los llamados se han hecho desde el sector privado y también por parte de la autoridad, solo que los sindicalizados están sordos y montados en su macho y retar a la autoridad a ver qué tanto les toleran.
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