En Sonora el 89.9 por ciento de la niñez de 6 a 12 años y el 95.6 por ciento de adolescentes utilizan internet con un promedio de 5.3 horas diarias, lo que denota la urgencia de enseñarles el buen uso
Redacción Entorno Informativo
Internet, los teléfonos celulares y las redes sociales forman parte de la vida cotidiana de niñas, niños y adolescentes. A través de estas herramientas aprenden, juegan, se comunican y buscan información. Por ello, además de establecer límites, es necesario enseñarles a utilizarlas de manera segura, crítica y responsable.
El reporte más reciente de Fundación Nueva Generación Sonora muestra que, en Sonora, el 89.9% de las niñas y niños de 6 a 12 años y el 95.6% de las y los adolescentes de 13 a 17 años utilizan internet, de acuerdo con la Encuesta Nacional sobre Disponibilidad y Uso de Tecnologías de la Información en los Hogares (Indutih) 2025 del Inegi.
El tiempo de conexión también representa un desafío: las y los adolescentes sonorenses permanecen en internet un promedio de 5.3 horas al día, frente a las 4.5 horas registradas a nivel nacional. Esta presencia constante amplía sus oportunidades de aprendizaje y comunicación, pero también puede exponerlos a información falsa, acoso digital, contenidos inadecuados y contactos desconocidos.
Ante esta realidad, prohibir los dispositivos no es suficiente para prevenir los riesgos digitales. Las niñas, niños y adolescentes necesitan aprender a proteger sus datos personales, identificar situaciones de peligro, verificar información y pedir ayuda cuando algo les incomode.
“Las familias pueden acompañar a niñas, niños y adolescentes con acciones sencillas: establecer acuerdos sobre los tiempos y espacios de uso, conocer las plataformas que utilizan, conversar sobre privacidad y seguridad, y dar ejemplo desde sus propios hábitos tecnológicos”, señaló Michelle Lucero, directora de Fundación Nueva Generación Sonora.
Acompañar significa mantener una presencia cercana y construir confianza. La tecnología seguirá formando parte de sus vidas; nuestra responsabilidad es ayudarles a desarrollar las habilidades necesarias para utilizarla de manera segura, crítica y responsable. Porque acompañar es proteger.
