Redacción Entorno Informativo
La académica, Karla Josefina Santacruz Gómez junto a un grupo de expertos desarrolla el proyecto para la detección oportuna y tratamiento localizado de la enfermedad
La académica e investigadora del Departamento de Física de la Universidad de Sonora, Karla Josefina Santacruz Gómez, encabeza un proyecto científico sobre el uso de nanopartículas de oro para la detección oportuna y el tratamiento localizado del cáncer de mama, con la finalidad de explorar alternativas terapéuticas más precisas y menos invasivas.
La investigación, desarrollada en el laboratorio NanoBioMed de la institución, aprovecha las propiedades plasmónicas de las nanopartículas de oro, que permiten absorber energía de la luz infrarroja y transformarla en calor, para estudiar sus efectos sobre las células cancerosas.
“Básicamente sintetizamos nanopartículas que tienen propiedades plasmónicas, eso significa que son electrones en la superficie, una vez que nosotros hacemos incidir una luz infrarroja en su superficie, esta energía fotónica es absorbida por los electrones y posteriormente liberada en forma de calor”, precisó la académica.
Destacó que, a diferencia de tratamientos convencionales como la quimioterapia, que pueden afectar tanto células cancerosas como sanas, la terapia plasmónica fototérmica busca concentrar el efecto térmico en las células malignas para reducir el volumen tumoral y favorecer la respuesta a otros tratamientos.
Puntualizó que la quimioterapia utiliza medicamentos citotóxicos que pueden afectar células sanas y provocar efectos secundarios, como caída del cabello y alteraciones gastrointestinales o cardíacas, mientras que la terapia fototérmica se investiga como una alternativa para dirigir el tratamiento hacia regiones específicas del tumor.
“Una célula cancerosa mide entre 3 y 16 micras, y en ese tamaño súper superficial caben cientos de nanopartículas que están íntimamente interaccionando con su membrana, entonces el efecto de calentamiento es tan cercano que se llama in situ, que su efecto a las regiones aledañas es mínimo en comparación con la quimioterapia”.
“Esta es una terapia más limpia en el sentido que estás llevando una energía solamente a donde están las nanopartículas y no a todos los tejidos como lo hace la quimio”, explicó.
Precisó que el proyecto se desarrolla en el ámbito de la investigación básica y que, mediante experimentos in vitro, el equipo ha logrado eliminar el 46 % de las células malignas estudiadas, resultado experimental que todavía requiere evaluaciones adicionales para determinar sus posibles aplicaciones clínicas.
Estudio revela incremento
Como parte del trabajo multidisciplinario, la investigadora informó que el equipo realizó un estudio retrospectivo en colaboración con el Hospital General del Estado de Sonora, mediante el análisis de expedientes clínicos correspondientes al periodo de 2021 a 2025.
Expuso que los resultados identificaron una mayor presencia de casos de cáncer de mama en mujeres menores de 40 años dentro de la población estudiada, así como características histológicas de mayor agresividad, lo que plantea la necesidad de profundizar en las estrategias de detección oportuna para este grupo de edad.
Con más de diez años de experiencia en investigación básica sobre cáncer, Santa Cruz Gómez compartió que su interés por reducir los efectos secundarios de los tratamientos y favorecer la detección oportuna adquirió una perspectiva más cercana a partir de experiencias personales relacionadas con la enfermedad.
