Al reunirse con gremio artístico y cultural; Se requiere proyectos que aguanten el paso del tiempo, consideró
Redacción Entorno Informativo
Omar Del Valle Colosio reunió al gremio artístico y cultural de Sonora para trazar una ruta común. Convocó a creadoras y creadores, a gestoras y gestores, y puso el tema sobre la mesa sin rodeos: la cultura necesita proyectos que aguanten el paso del tiempo.
Llegaron maestras y maestros de danza, teatro y música. Llegaron fotógrafos, cantantes, músicos, periodistas, cineastas, documentalistas y gente del audiovisual. Llegaron artes visuales, letras, títeres, promotoría y gestión cultural. Llegaron asociaciones y colectivos. No quedó disciplina sin silla en esa mesa.
El encuentro no se quedó en la lista de carencias. Del Valle Colosio empujó la conversación hacia proyectos culturales que se sostengan solos, y hacia una vinculación real entre la comunidad artística, la iniciativa privada y el gobierno. Puentes, no ventanillas.
Esa propuesta se apoya en trabajo que ya camina. En veinte meses, Del Valle Colosio abrió la puerta a más de 130 artistas y a más de 700 personas en 15 presentaciones, en espacios que rara vez se abren a la cultura. Lo hizo bajo una idea simple: el arte de las y los sonorenses tiene que entrar donde se toman las decisiones.
También movió la cultura hacia los municipios y las colonias. Llevó teatro a cinco ciudades del estado con una obra sobre el cuidado del agua, y llevó cine y actividades culturales a más de treinta colonias.
Para Del Valle Colosio, la cultura es un derecho, no un adorno de la política pública. Por eso trabaja codo a codo con quienes la sostienen todos los días, sin intermediarios.
Insistió en salir de Hermosillo. Hay talento en Cajeme, en Nogales, en Guaymas, en Navojoa, en San Luis Río Colorado, en la sierra y en la frontera. Esa gente necesita espacios para mostrar su trabajo, y ahí es donde hay que llegar.
La cultura también abre camino entre las juventudes. Del Valle Colosio recordó los talleres de rap y freestyle que impulsó con jóvenes privados de su libertad en el Itama, donde el micrófono se volvió una salida distinta para quienes participaron.
Al cierre, el gremio y Del Valle Colosio acordaron mantener la mesa activa. La siguiente etapa ya tiene nombre: proyectos concretos, con nombre, con fecha y con quién los echa a andar.

