Agencias
Cade Cunningham hizo 32 puntos para borrar una desventaja de 24 puntos e imponerse a los anfitriones
Cade Cunningham anotó 32 puntos y los Pistones de Detroit, primeros preclasificados, protagonizaron una remontada increíble la noche del viernes, al borrar una desventaja de 24 puntos y vencer al Orlando Magic 93-79 para forzar un séptimo partido en su serie de primera ronda de la Conferencia Este.
Detroit perdía por 22 al descanso y la ventaja de Orlando se estiró a 62-38 al inicio del tercer cuarto. El Magic parecía totalmente listo para convertirse en el séptimo equipo con el octavo puesto en la siembra en eliminar al mejor en la ronda de cuartos de final de conferencia.
El Magic se convirtió en el primer equipo desde 1996-97 -cuando las jugadas comenzaron a registrarse digitalmente- en perder en casa después de liderar por al menos 24 unidades con la oportunidad de ganar una serie.
Esa cifra, y muchas otras, resultaron simplemente desconcertantes. El Magic falló 23 tiros consecutivos de campo, Detroit firmó una racha de 35-5 y, así de rápido, la historia del partido -y muy posiblemente la de la serie- cambió de manera drástica.Tobias Harris anotó 22 tantos por Detroit, que será local en el séptimo partido el domingo. Paolo Banchero y Desmond Bane anotaron 17 cada uno por Orlando, que ahora está 0-2 en oportunidades de cerrar la serie en esta eliminatoria.
El primer cuarto fue de ida y vuelta, con Detroit arriba 26-25 tras esos 12 minutos iniciales. El segundo cuarto: Magic 35, Pistons 12.
Orlando superó a los Pistons 17-0 entre triples y tiros libres en ese periodo, limitó a Detroit a dos de 11 en tiros durante los primeros 5:48 del cuarto y se fue al descanso con ventaja de 60-38.
La ventaja de 22 puntos al medio tiempo fue la cuarta más grande de un equipo con el octavo puesto en la siembra sobre un número 1 en este formato. Y tampoco hubo nunca un caso de un equipo con el octavo puesto -al menos en la era del play-by-play, que comenzó en 1996-97- que superara a un número 1 por 23 puntos o más en cualquier cuarto de un partido de playoffs.
Parecía terminado. No lo estaba. Porque el tercer cuarto: Pistons 24, Magic 11. Quedó marcado el tono para la remontada y, cuando terminó la noche, quienes permanecieron en el Kia Center de Orlando abuchearon mientras se marchaban, quizá por última vez esta temporada.
