A Marcos, de 47 años, también se le halló responsable de agredir a dos menores; además deberá pagar una multa por más de un millón 200 mil pesos
Redacción Entorno Informativo
Una sentencia condenatoria de 91 años y un día de prisión, y multas por más de un millón 223 mil pesos, recibió un sujeto tras acreditarse plenamente su responsabilidad en diversos delitos cometidos en perjuicio de dos mujeres y dos menores, en Nogales, Sonora.
El fallo judicial contra Marcos, de 47 años, establece su responsabilidad por los delitos de tentativa de feminicidio, tentativa de homicidio infantil, lesiones que tardan menos de 15 días en sanar y no ponen en peligro la vida, así como violencia familiar.
Además de la pena privativa de libertad, el sentenciado deberá cubrir una multa de 933 mil 483.24 pesos, así como el pago por reparación del daño moral por 184 mil 25.81 pesos y reparación del daño material por 105 mil 798 pesos, destinados a tratamientos psicológicos para las víctimas.
Los hechos acreditados al sujeto los cometió el 10 de marzo de 2024, en un domicilio ubicado en la colonia Lomas de Anza, en Nogales, donde el ahora sentenciado ingresó sin autorización durante la madrugada, sorprendiendo a las víctimas mientras dormían.
De acuerdo con las pruebas presentadas en juicio, atacó directamente a Flor Edén, de 20 años, a quien intentó privar de la vida mediante asfixia, primero con sus manos y posteriormente utilizando una bolsa de plástico, amenazándola de muerte junto con sus hermanos.
Durante la agresión, también atentó contra dos menores de edad, uno de ellos de nueve años, a quien golpeó en la cabeza con un bate, y otro de un año 7 meses, a quien intentó asfixiar, sin lograr consumar el resultado fatal gracias a la intervención de las propias víctimas.
Posteriormente, el agresor se dirigió contra su expareja sentimental, Jazmín Arely, de 37 años, a quien agredió física y psicológicamente en el exterior del domicilio, manifestando que no se arrepentía de intentar privar de la vida a su hija, con el objetivo de causarle daño.
El proceso penal se desarrolló mediante juicio oral, iniciando el 30 de marzo de 2026, con desahogo de pruebas los días 31 de marzo, alegatos de clausura el 13 de abril, emitiéndose fallo condenatorio el 14 de abril y realizándose la individualización de sanciones el 21 de abril de 2026.
La contundencia de las pruebas presentadas por la Fiscalía permitió acreditar no solo la conducta delictiva, sino también el contexto de violencia familiar y de género, así como la vulnerabilidad de las víctimas, particularmente de los menores.
Con esta sentencia ejemplar, la Fiscalía General de Justicia del Estado de Sonora reafirma su compromiso de proteger la vida, la integridad de las mujeres, niñas y niños, y de sancionar con todo el peso de la ley a quienes cometan actos de violencia extrema, garantizando que estos hechos no queden impunes.
