Cientos de europeos salieron a las calles a celebrar la victoria tras obtener tres puntos y colocarse como líder del Grupo F en la Copa del Mundo
Agencias
La invasión sueca que tomó Monterrey durante todo el fin de semana encontró su recompensa sobre la cancha.
Después de días de fiesta en las calles, en el Fan Fest y en los alrededores del estadio, Suecia cerró con broche de oro su paso por la Sultana del Norte al derrotar 5-1 a Túnez, sumar sus primeros tres puntos y colocarse como líder del Grupo F de la Copa del Mundo.
La celebración escandinava había comenzado desde el viernes con la llegada de cientos de aficionados vestidos de amarillo y azul. Sin embargo, alcanzó su punto más alto apenas al minuto seis del encuentro, cuando una serie de rebotes dejó la pelota a merced de Yasin Ayari, quien sacó un potente disparo desde fuera del área para inaugurar el marcador.
Curiosamente, el hombre que provocó la primera gran explosión en las tribunas fue también quien menos la disfrutó. Ayari, de origen tunecino, optó por no celebrar la anotación frente al país de sus raíces. Mientras el estadio estallaba de alegría, el mediocampista apenas levantó los brazos y mantuvo la compostura.
Suecia mantuvo el control durante gran parte del primer tiempo y encontró recompensa poco después de la pausa de hidratación. Alexander Isak apareció para marcar el segundo tanto y dar la impresión de que el encuentro estaba prácticamente resuelto.
Pero Túnez no estaba dispuesto a rendirse tan pronto. Los africanos adelantaron líneas, comenzaron a ganar terreno y encontraron respaldo en una tribuna donde no solo se escuchaban sus aficionados. Muchos regiomontanos decidieron apoyar al rival que llegaba como el más débil del grupo y ayudaron a generar un ambiente que impulsó la reacción tunecina.
La respuesta llegó con un gran remate de cabeza de Omar Rekik, que acercó a los africanos y sembró dudas por algunos minutos en el conjunto sueco.
Por un instante, Túnez soñó con rescatar el empate. Después de que Japón y Países Bajos igualaran horas antes en Arlington, el escenario de un cuádruple empate en el grupo parecía posible. Sin embargo, el sueño se desmoronó al minuto 59.
Suecia encontró el tercer gol y con él terminó cualquier resistencia africana. A partir de ese momento, los europeos recuperaron el control absoluto del partido, dejaron de conceder espacios y comenzaron a imponer condiciones en cada sector del campo.
El golpe definitivo llegó en la recta final. Matías Svanberg marcó al minuto 84 en una acción invalidada inicialmente por fuera de lugar, pero que fue corregida tras la revisión del VAR. Poco después apareció nuevamente Ayari, otra vez con un potente disparo desde fuera del área, para sellar su doblete y completar la goleada.
Con la victoria, Suecia tomó el liderato del Grupo F y ahora dejará tierras mexicanas para continuar su camino mundialista, aunque lo hará con la confianza que le dieron sus primeros tres puntos y una diferencia de goles que podría resultar clave más adelante.
Túnez, en cambio, permanecerá en Monterrey unos días más. Los africanos tendrán una nueva oportunidad de mantenerse con vida cuando enfrenten a Japón en el próximo compromiso del sector, un partido que además tendrá un significado especial para la historia del futbol, pues será el juego número mil en la historia de las Copas del Mundo.
