
La comedia de Ben Stiller convirtió la obsesión por la imagen en una sátira que sigue vigente
Zoolander cumple 25 años desde su estreno y continúa siendo una de las comedias más reconocibles de principios de siglo. Dirigida y protagonizada por Ben Stiller, la película convirtió el mundo de la moda, la fama y la superficialidad en el escenario de una historia llena de humor absurdo y personajes caricaturescos.
La cinta sigue a Derek Zoolander, un modelo masculino en decadencia que es manipulado por el diseñador Mugatu, interpretado por Will Ferrell, para participar sin saberlo en una conspiración internacional. Owen Wilson, Christine Taylor y Alexander Skarsgård también forman parte del reparto de la producción.
Uno de los elementos que ayudaron a convertirla en una película de culto fue su forma de exagerar la importancia de la apariencia y el estatus. Las poses, las miradas y las competencias entre modelos terminaron convirtiéndose en algunas de sus escenas más recordadas, especialmente por llevar al extremo la idea de que una expresión podía definir la personalidad y el poder de un personaje.
Curiosamente, esa exageración también ha llevado a que Zoolander sea relacionada en 2026 con las llamadas “batallas de farmeo de aura”, una tendencia en redes sociales basada en demostrar presencia, estilo o superioridad mediante actuaciones y poses. La película no creó el fenómeno actual, pero algunas de sus escenas parecen anticipar, de manera accidental, esa cultura digital.

